Mujer con dolor de migraña

Como quitar la Migraña

Una migraña suele ser un dolor de cabeza moderado o intenso que se siente como un dolor punzante en un lado de la cabeza recurrentes que son moderados a severos. Por lo general, los dolores de cabeza

Una migraña suele ser un dolor de cabeza moderado o intenso que se siente como un dolor punzante en un lado de la cabeza recurrentes que son moderados a severos.

Por lo general, los dolores de cabeza afectan a la mitad de la cabeza, son de naturaleza pulsante y duran de dos a 72 horas. Los síntomas asociados pueden incluir náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz, el sonido o el olfato.

La administración de medicamentos en sus diferentes presentaciones como Advil en sus diferentes presentaciones, naproxeno, aspirina es una forma probada de tratar —y prevenir— las migrañas.

Pero los medicamentos solo son una parte de la historia. También es importante cuidarse bien y saber cómo afrontar el dolor de la migraña cuando aparece.

Busca un entorno tranquilo

  • Ante el primer signo de migraña, deja de hacer tus actividades habituales si es posible.
  • Apaga las luces. Las migrañas suelen aumentar la sensibilidad a la luz y al sonido. Relájate en una habitación tranquila y oscura. Duerme si puedes.
  • Prueba con terapia de temperatura. Aplícate compresas frías o calientes en la cabeza o el cuello. Las compresas de hielo tienen un efecto anestésico, que podría atenuar la sensación de dolor. Las compresas calientes y las almohadillas térmicas pueden relajar los músculos tensos. Las duchas o baños calientes podrían tener un efecto similar.
  • Toma una bebida con cafeína. En pequeñas cantidades, la cafeína por sí sola puede aliviar el dolor de la migraña en las primeras etapas.

Duerme bien

  • Las migrañas pueden impedir que concilies el sueño o pueden despertarte durante la noche. Asimismo, las migrañas también son desencadenadas por no dormir bien durante la noche.
  • Establece horas de sueño regulares. Despiértate y acuéstate a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Si haces siestas durante el día, que sean cortas. Las siestas de más de 20 o 30 minutos pueden afectar el sueño nocturno.
  • Relájate al final del día. Cualquier cosa que te ayude a relajarte puede promover una mejor calidad del sueño: escucha música relajante, toma un baño caliente o lee uno de tus libros favoritos.
  • Pero presta atención a lo que comes y bebes antes de ir a dormir. Los ejercicios intensos, las comidas pesadas, la cafeína, la nicotina y el alcohol pueden afectar el sueño.
  • Disminuye al mínimo las distracciones. Utiliza el dormitorio solamente para dormir y para la intimidad. No mires televisión ni lleves material de trabajo a la cama. Cierra la puerta del dormitorio. Enciende un ventilador para tapar los ruidos que te distraen.
  • No intentes dormir. Mientras más esfuerzo hagas para dormir, más despierto te sentirás. Si no puedes conciliar el sueño, lee o haz cualquier otra actividad en silencio hasta que tengas sueño.
  • Controla los medicamentos que tomas. Los medicamentos que contienen cafeína u otros estimulantes, como ciertos medicamentos para tratar la migraña, pueden afectar el sueño.

Aliméntate con prudencia

Tus hábitos alimentarios pueden influir en tus migrañas. Considera los conceptos básicos:

  • Ten constancia. Come a aproximadamente la misma hora todos los días.
  • No te saltees comidas. Estar en ayuno aumenta el riesgo de tener migraña.
  • Lleva un registro de comidas. Llevar un registro de los alimentos que comes y cuándo padeces migrañas puede ayudar a identificar los posibles desencadenantes alimentarios.
  • Evita los alimentos que te provocan migrañas. Si sospechas que un determinado alimento —como el queso maduro, el chocolate, la cafeína o el alcohol— te causa migrañas, elimínalo de tu dieta para ver qué sucede.
  • Las mismas elecciones de estilo de vida que promueven una buena salud también pueden reducir la frecuencia e intensidad de las migrañas.

De hecho, saber cómo controlar el dolor de la migraña a través de medidas relacionadas con el estilo de vida y con el comportamiento, además de los medicamentos, muchas veces puede ser la forma más eficaz de controlar las migrañas.