La adolescencia es este tema del qué no se puede hablar demasiado poco. Todos hemos pasado por ahi, todos la hemos sufrido la aparición de granos y aún asi, sigue guardando un millón de enigmas. Y la verdad es que es una etapa de cambios físicos, emocionales y hormonales, que se detona o afecta de manera distinta a todas las personas y por eso no hay reglas específicas, no hay guías de como vivir nuestra adolescencia o de cómo apoyar a nuestros hijos, no es una ciencia exacta.
Y uno de los problemas que más jóvenes experimentan los famosos granos. Para muchos adolescentes, el acné es una preocupación constante, ya que puede afectar su confianza y bienestar emocional.
Aunque es un problema temporal en la mayoría de los casos, comprender por qué aparecen los granos y cómo manejarlos adecuadamente puede hacer una gran diferencia en la salud de la piel. En este artículo, exploramos las causas principales del acné en la adolescencia, así como algunas estrategias para controlarlo.
Cambios hormonales: La principal causa del acné en la adolescencia
Uno de los factores más importantes detrás del acné en los adolescentes es el cambio hormonal. Durante la adolescencia, el cuerpo comienza a producir mayores cantidades de hormonas, especialmente andrógenos como la testosterona.
Las hormonas tienen un efecto directo en la piel, asi como en otros organos del cuerpo y no sólo durante esta época en particular sino en cualquier momento de la vida en realidad. Pero estos algunas de las razones por la cuáles afectan directamente a la piel.
- Los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas para que produzcan más sebo (grasa natural de la piel).
- Cuando hay un exceso de sebo, los poros pueden obstruirse con células muertas y bacterias, lo que genera inflamación y la aparición de granos.
- Este proceso ocurre principalmente en el rostro, pero también puede afectar la espalda, el pecho y los hombros.
Aunque estos cambios hormonales son naturales y necesarios para el desarrollo del cuerpo, pueden generar alteraciones en la piel que requieren cuidados específicos.

Factores que agravan el acné en los adolescentes
Si bien las hormonas son la causa principal, hay otros factores que pueden empeorar el acné durante la adolescencia. Uno de ellos y nquizás de los más importantes es la alimentación. En el libro de «La alimentación Inteligente», el doctor Gerardo Ochoa, describe como podemos sanar al cuerpo mediante una alimentación que brinde justo lo que el cuerpo necesita en un momento determinado de la vida.
Aunque no hay una relación directa entre ciertos alimentos y la aparición de granos, algunos estudios han sugerido que una dieta rica en azúcares refinados y grasas saturadas de baja calidad puede aumentar la inflamación en la piel.
Alimentos que se deberían evitar son:
- Alimentos ultraprocesados y con alto contenido de azúcar pueden elevar los niveles de insulina, lo que estimula la producción de sebo.
- Frituras con alto volúmen de colesterol negativo, o con altos niveles de sales.
Estrés y emociones se conectan con la salud de la piel
El estrés emocional y la ansiedad pueden influir en la aparición del acné, ya que aumentan la producción de hormonas que estimulan las glándulas sebáceas. Si bien tener piel grasa no quiere decir precisamente que tengamos una mala salud, si puede ser un detonante de otras cosas. Algunas situaciónes que pueden agravar un caso en los adolescentes pueden ser:
- Exámenes, presiones sociales y cambios emocionales pueden agravar la piel.
- Practicar técnicas de relajación y ejercicio puede ayudar a reducir los brotes relacionados con el estrés.

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Tipos de acné en la adolescencia
El acné no es igual para todos. Hay diferentes tipos de lesiones que pueden aparecer en la piel durante la adolescencia. Entendiendo por acné que no sólo son casos graves que requieren una asistencia médica importante, sino cualquier presentación de excesos de grasas que la piel ya no puede manejar de manera usual.
- Puntos negros (comedones abiertos): Ocurren cuando los poros se obstruyen con sebo y células muertas, pero permanecen abiertos en la superficie.
- Puntos blancos (comedones cerrados): Se forman cuando el poro obstruido queda cubierto por una fina capa de piel.
- Pápulas y pústulas: Son lesiones inflamadas, a menudo rojizas, que pueden ser dolorosas al tacto.
- Nódulos y quistes: Son los casos más graves de acné, ya que pueden formar lesiones profundas que pueden dejar cicatrices.
Identificar el tipo de acné que se presenta es clave para elegir el tratamiento adecuado.
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¿Cómo cuidar la piel con acné en la adolescencia?
El cuidado adecuado de la piel es fundamental para reducir los brotes y mantener un cutis saludable. Si bien lo comentado en la sección de alimentación es importante para controlar una presencia de acné, también hay rutinas que pueden ayudar mucho a mantener todo bajo control.
Rutina básica para piel con acné
- Limpieza: Lavar el rostro dos veces al día con un limpiador suave. Evitar el uso de jabones agresivos. Prueba con el jabón Cerave, que es bastante seguro de usar.
- Hidratación: Aunque la piel tenga tendencia grasa, es importante aplicar un humectante ligero para mantener el equilibrio.
- Protección solar: Usar protector solar libre de aceites para evitar manchas y daños causados por la exposición al sol.
- Evitar tocar el rostro: Manipular los granos puede empeorar la inflamación y generar cicatrices.
- Desmaquillante óptimo: Por supuesto se recomienda no usar maquillaje, pero si se usó un poco de este, prueba con una rutina de desmaquillante que no sea agresiva.

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Cuándo acudir a un dermatólogo
En algunos casos, el acné puede ser más difícil de controlar con cuidados básicos y puede requerir la atención de un especialista. Es muy importante que antes de seguir consejos encontrados en internet, mejor acudir a consultar con un experto que podrá evaluar el caso y determinar tanto la gravedad, como el tratamiento a seguir.
Se recomienda acudir a un dermatólogo si:
- El acné es persistente y no mejora con productos de venta libre.
- Se presentan quistes dolorosos o cicatrices.
- Hay signos de infecciones o inflamación severa en la piel.
Un especialista podrá recomendar tratamientos específicos como medicamentos tópicos, antibióticos o terapias hormonales según el caso.
El acné es una parte común de la adolescencia, pero comprender sus causas y adoptar hábitos adecuados puede marcar una gran diferencia en su control. Cuidar la piel, mantener una alimentación equilibrada y reducir el estrés son pasos fundamentales para minimizar los brotes de granos. En caso de que el acné sea severo o persistente, buscar apoyo dermatológico es una excelente opción para mantener la piel saludable a largo plazo.
