La fiebre es el aumento temporal en la temperatura del cuerpo en respuesta a alguna enfermedad o padecimiento.

La temperatura corporal normal puede cambiar durante cualquier día dado. Por lo general es más alta a principios de la noche. Otros factores que pueden afectar la temperatura corporal son:

La fiebre es una parte importante de las defensas del cuerpo contra la infección. La mayoría de las bacterias y virus que causan las infecciones en las personas prosperan mejor a 98.6°F (37°C).

Aunque en la mayoría de los casos la fiebre es debida a infecciones provocadas por microorganismos (sean bacterias, virus u hongos), en otros casos ciertas enfermedades con inflamación e incluso ciertos medicamentos pueden provocar alteraciones en nuestro termostato y dar lugar a la fiebre.

Sin embargo, hay que tener claro que se trata de un mecanismo de defensa natural que dificulta la proliferación de virus y bacterias y mejora la respuesta de nuestro sistema inmunológico.

Con la elevación de la temperatura provocada por la fiebre, el cuerpo nos avisa de que algo no va bien.

Es por eso que es importante conocer la causa que motiva este cambio en la temperatura de nuestro organismo y ponerle remedio con un tratamiento que anule la causa.

En muchos casos, basta con guardar reposo y tomar abundantes líquidos para evitar una deshidratación.

Las claves de la fiebre

 Consejos para combatir la fiebre: