Salir de casa con un bebé cuando hace frío puede convertir una caminata de veinte minutos en algo parecido a preparar una pequeña expedición al Ártico. Pañales, cobija, gorrito, cambio de ropa, leche, toallitas… y esa sospecha inevitable de que justo olvidamos aquello que vamos a necesitar. La buena noticia es que para una salida…
