Hay una escena bastante conocida en muchas casas mexicanas: alguien despierta con la garganta raspada, nariz tapada, algo de tos y esa sensación de que un camión le pasó por encima durante la noche. Abre el botiquín, encuentra unas cápsulas que sobraron de una receta anterior y piensa: “me tomo un antibiótico para que no…
